Comprender para cambiar

Ahora más que nunca vemos la necesidad de vivir de una manera más sostenible, ¿pero realmente sabemos lo suficiente para poder cambiar y vivir de una manera más sana?

Pasamos gran parte de nuestras vidas en espacios interiores, pero siempre que hablamos de contaminación nos referimos a la causada en el exterior. Lo cierto es que en todos los espacios interiores que frecuentamos a diario o a lo largo de los años – nuestras viviendas, la oficina, los restaurantes a los que salimos a disfrutar con nuestros amigos, los colegios…- hay mucha contaminación que proviene de una gran cantidad de sustancias y materiales que a priori ni siquiera nos planteamos como ‘tóxicas’.

Según datos ofrecidos por Greenpeace y otras organizaciones, los hogares europeos contienen entre 70 y 120 sustancias tóxicas que pueden generan desde enfermedades leves o temporales como alergias o problemas cutáneos a problemas de salud tan serios como el cáncer. Centrándonos en el ejemplo de una vivienda, vamos a desarrollar algunos de los contaminantes que más nos preocupan en Céfiro.

Materiales y elementos fijos de la vivienda

home felpudo entrada

Algunos materiales de construcción tienen efectos nocivos para la salud y el medio ambiente. Por ejemplo, los aislantes de paredes y de sistemas de ventilación pueden descomponerse y desprender partículas que llegan a nuestros pulmones. Si estos materiales de aislamiento no son naturales, las partículas serán tóxicas para nuestro organismo y podrían causar problemas respiratorios o cancerígenos. Algunos tableros formados por un conglomerado de madera también pueden ser tóxicos para nuestra salud ya que contienen adhesivos y pegamentos que desprenden gases tóxicos que pueden pasar factura a lo largo de los años.

En Céfiro potenciamos el uso de materiales naturales y ecológicos para reducir al máximo y desde el minuto 0 el número de elementos tóxicos de nuestras viviendas.

Calidad del aire

Todos sabemos que la calidad del aire interior depende de varios factores de los cuales los más ‘conocidos’ son la humedad, la ventilación y aportación de aire fresco, y de la temperatura de un espacio interior.

Se considera que una casa es saludable cuando tiene entre un 30 y un 50% de humedad, ya que teniendo un exceso de humedad favorece la aparición y crecimiento de microorganismos como el moho y bacterias que liberan contaminantes al aire interior; y una humedad inferior reseca el ambiente y puede causar problemas respiratorios como el asma o crear o potenciar alergias en nuestros organismos.

Por esta razón, el Código Técnico de Edificación regula un mínimo de ventilación natural o forzada de los espacios interiores habitables. Pero la pregunta que nos hacemos es, ¿realmente nos vale con conformarnos con el mínimo?

Aparatos Eléctricos

El hecho de que estemos constantemente rodeados de dispositivos que emiten radiaciones no es ninguna novedad. Además de los teléfonos móviles, otros aparatos como el microondas, el televisor o los routers que todos tenemos en casa emiten constantemente pequeñas ondas en nuestro hogar que pueden llegar a afectar directamente a nuestra salud alterando el sueño, creando dolores de cabeza o trastornos dermatológicos y cardíacos.

contaminacion por ondas

Claro está que si queremos vivir con las comodidades que nos aportan las nuevas tecnologías, estas ondas y radiaciones son inevitables, pero podemos reducirlas en nuestros hogares si cambiamos hábitos tan simples como por ejemplo no dormir con aparatos en nuestra habitación o desconectar el wifi durante la noche.

Muebles y Decoración

Muchos de los objetos y muebles que utilizamos para decorar nuestros hogares tienen compuestos orgánicos volátiles que se desprenden en el aire y que pueden llegar a afectar muy negativamente a nuestra salud. Entre ellos encontramos por ejemplo el formaldehído, en cual se utiliza para conseguir tejidos libres de arrugas y también para proteger la madera, por lo que lo podemos encontrar en prendas de ropa, cortinas, telas de muebles y muebles de madera; o los Ftalatos que son un grupo de tóxicos presente en productos plásticos como marcos de fotos, juguetes, muebles y envases como los tuppers.

Productos del hogar y productos para el cuidado personal

gota de agua salpicadura

Irónicamente los productos que usamos para limpiar nuestras casas al igual que los que usamos para nuestros cuerpos están en su mayoría compuestos por ingredientes nocivos derivados del petróleo como por ejemplo el benceno, los parabenos y parafina líquida. Existen cada día más productos de limpieza ecológicos que son respetuosos hacia nuestros cuerpos y el medio ambiente, aunque sean ‘menos eficientes’. ¿Cuándo es la eficiencia es más importante que la salud?

Alimentos

En un mundo tan globalizado como en el que vivimos, la comida que encontramos en las grandes cadenas de supermercados y restaurantes acaba siendo muy diferente de lo que se define como ‘natural’. Los alimentos llevan grandes cantidades de conservantes, químicos y otros aditivitos que a largo plazo afectan negativamente a nuestro organismo.

No solamente hablamos de grasas hidrogenadas, conservantes o edulcorantes artificiales que están en muchos alimentos procesados como los dulces, los empanados, los congelados… sino también en los pesticidas y otras sustancias tóxicas que lleva la parte ‘sana’ de nuestra cesta de la compra: las verduras, hortalizas y frutas. A diferencia de hace unas décadas, el sabor, los colores y los olores de los frutos de la naturaleza están desapareciendo y cada vez es más difícil encontrar alimentos naturales.

niña cuidando huerto urbano

Por suerte, siempre nos quedará la oportunidad de crear nuestro propio huerto. Puede que no como lo tenían nuestros antepasados, con hectáreas y hectáreas de terreno cultivado, pero sí una parte del jardín si vivimos en una casa o unas macetas que crearan un denominado ‘huerto urbano’.

Gas Radón

El radón es el segundo principal causante de cáncer de pulmón, después del tabaco. De toda la radiación de origen natural, las emanaciones naturales de gas radón son las que tienen mayor repercusión en el ser humano. Se produce a partir de la desintegración radioactiva natural del uranio, que está presente de forma natural en suelos y rocas. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha realizado un mapa de zonas afectadas por este gas y aunque solamente sirve de referencia, es importante tenerlo en mente.

mapa españa actuacion gas radon

Conclusión

Puede que llevar una vida sana no sea solamente ser vegano o vivir en una casa 100% ecológica, sino que sea una actitud que poco a poco acabe repercutiendo en todos los aspectos de nuestra vida: nuestro hogar, nuestra manera de vivir en él y en el resto del mundo, nuestra manera de movernos, los productos que consumimos y lo que creamos.

El primer paso es siempre comprender el ‘dónde, qué y cómo’, lo cual hemos querido empezar en este artículo. El siguiente paso, además de seguir investigando y aprendiendo, es empezar con el cambio, por muy pequeño que sea.

En Céfiro ya hemos empezado a tomar pequeños cambios en nuestra manera de diseñar, de construir y de vivir. Iremos compartiendo con vosotros nuestros pasos hacia esta vida más respetuosa, sana y sostenible y os animamos a que os unáis a nosotros.

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